martes, 14 de junio de 2011

Mal, muy mal, pésimo


Cristina adelantó el apoyo argentino para que el bombardero coreano Ban Ki-moon sea reelecto en el cargo de Secretario General de la ONU.

“Viceprimer ministro de Asuntos Exteriores de Corea desde 2000, encargado de la Planificación Política y las Organizaciones Internacionales, fue destituido en 2001, pero inmediatamente designado jefe de Gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, Han Seung-soo, cuando este presidió la Asamblea General de la ONU en la sesión anual que comenzó en septiembre del 2001. Promovió la aprobación por los 189 Estados miembros de una resolución que condenaba los atentados terroristas de Nueva York y Washington, el 11 de septiembre del mismo año, por lo que se granjeó las simpatías y el agradecimiento de EEUU. La experiencia adquirida durante ese año en la ONU, al más alto nivel, le sirvió mucho en su campaña para la Secretaría General”.


lunes, 13 de junio de 2011

Gol “P” al corazón

(Para Palermo)

Nací de Boca en 1968. Mis viejos y mis abuelos todos bosteros, quizás con la excepción de mi abuela paterna, la Mami Raquel, criada en La Plata entre un hermano de Estudiantes y otro de Gimnasia. La primera vez que fui a la Bombonera fue para un clásico matutino, el que jugaron Boca y Ríver una mañana de 1981. Fue por el Campeonato Nacional, y se jugó a la mañana porque aquel domingo 27 septiembre por la tarde todos los argentinos íbamos a estar frente al televisor alentando al Lole Reutemann, quien a bordo de un Williams con motor de Ford peleaba el título de Fórmula Uno en la anteúltima carrera del campeonato, que se corría en el “Circuit Île Notre-Dame” de Quebec, Canadá.

Mis viejos me llevaron hasta el estadio, me compraron la entrada, se volvieron a Flores, y solito me metí en la 12.

BOCA

Gatti
Suarez Mouzo Ruggeri Córdoba
Benitez Krasousky Maradona
Escudero Gareca Perotti

DT: Silvio Marzolini

RIVER

Fillol
Saporiti Giúdice Passarella Garcia
Bulleri Gallego Kempes
Alonso Ramón Díaz Comisso

DT: Alfredo Di Stéfano


GOLES: 20' Maradona, 64' Kempes, 69' Passarella, 80' García, 82' Gareca

Es decir que el primer gol que vi en la Boca fue el que Maradona le metió a Fillol de media cancha esa mañana:


Ahí entre la hinchada, por el ángulo superior derecho del tumulto en la sombra, estoy yo de trece años gritando el gol de Maradona. Me acuerdo que llevaba una radio portátil gris muy bonita por donde iba escuchando el relato de Víctor Hugo, que se había radicado en Buenos Aires en febrero de aquel año y en unos pocos meses había popularizado el “tatatá” desde su transmisión por Radio El Mundo. El primer tiempo terminó con aquel golazo del Diego. En el segundo, Ríver tuvo a favor el sol que a esas horas tempranas le apunta hacia el arco que da al Rihachuelo, y se jugó todo. No fue sólo obra del sol. Tenían un equipazo. Les cantábamos: “Compraron a Kempes, al Vasco y a Gallego, para que los cojamos los bosteros”. El Vasco Olarticoechea, que después de Racing y de brillar en la banda se vino con nosotros a la ribera.

Me volví a casa medio angustiado por la derrota, barruntando las gastadas riverplatenses que me esperaban en el colegio al día siguiente. La jornada deportiva no mejoró con los autos. El Gran Premio de Canadá fue para el francés Jaques Laffite (Ligier Matra), que compartió su podio con el irlandés John Watson (Mc Laren Ford) y el local Gilles Villeneuve (Ferrari). Reutemann terminó 10° y el campeón fue finalmente el brasileño Nelson Piquet. Al año siguiente el Lole concluyó su vida de piloto corriendo para Ferrari. Su compañero de equipo, Gilles Villeneuve, encontró la muerte a mediados del torneo durante las clasificaciones para el Gran Premio de Zolder, en Bélgica. Desde entonces el “Circuit Île Notre-Dame” se llama “Circuit Gilles Villeneuve”. Quince años después, en 1997, su hijo Jaques se coronó campeón de la categoría manejando un Williams Renault.

Cuestión de que mi muy temido lunes 28/9/81 fue en efecto un suplicio de gastadas alusivas al 3 a 2 mañanero que nos había propinado el Millo. El más irritante de los bromistas gallinas, un granujiento repetidor apodado El Ruso Sulczyk, no me dio respiro en toda la semana. Al sábado siguiente lo recagué bien a trompadas sobre el césped del Parque Avellaneda, en medio de un partido de fútbol.

Maradona se fue al Barcelona dejando en el trono a Ricardo Gareca. La loa decía: "Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de Gareca que ya van a venir". Y vinieron unos cuantos, hasta que el Flaco se pasó a Ríver junto con el Cabezón Ruggeri. Fueron muy malos tiempos para Boca. El Club estaba hecho bosta, prácticamente en la quiebra. Lo levantó Carlos Heller al club. Macri vino, montó una parafernalia electoral a lo PRO, y se quedó con la presidencia de una institución financieramente saneada. Si no hubieran llegado Bianchi, los mellizos Barros Schelotto, los colombianos y Martín, la carrera política del tarambana de Mauricio hubiera sido muy distinta.

La primera vez que te vi jugar, Martín, fue ahí en la Boca, desde el mismo puesto en la bandeja central de la Doce, bajo la sombra de la bandeja superior, la del vértigo, la que te deja la cancha a tus pies. Yo estaba de visita en Buenos Aires, vos jugabas para Estudiantes de La Plata. Recuerdo que cuando volví a Córdoba, le comenté al Omar (el papá de mi mejor amigo, ambos fanas de Belgrano) algo así como “la puta cuando se te vienen encima esos dos tanques, Palermo y Maciel...”. Me los compré a los dos para mi equipo del primer “Gran DT” de Clarín, en 1995. Me compré también al Diego, al Mono Navarro Montoya, al Beto Márcico y al Enzo. Al inscribir mi planilla los bautizé LOS BEATLES.

Maradona es mucho más que un ídolo, y por lo tanto no lo incluyo en esta lista beatle:

Miguel Brindisi
Manteca Martínez
Claudio Paul Cannigia
Guillermo
Román

Hoy tengo 43 años de bostero, Martín. Hoy domingo 12 de junio del 2011 que jugaste tu último partido en la Bombonera, el inglés Jenson Button ganó con un Mc Laren, y en la última vuelta, el Gran Premio de Canadá. Hoy Vélez  Sarfield, con Gareca de entrenador, volvió a salir campeón y ya le pisa los talones de grandeza a San Lorenzo de Almagro.

En esta crónica de memorias deportivas de un bostero están las palabras que no tengo para decirte cuánto te quiero, Martín. Y pienso igual que Carlos Bianchi respecto de tus “cualidades técnicas”. El que dice lo contrario es un infeliz que de fóbal no entiende un ocote. Por algo nadie te discutirá como cabeceador. Porque además de tu gran corazón mitad xeneixe mitad pincharrata, la pura verdad es que jugás muy bien loco, y he ahí la principal razón de la llamada “magia”. Por todo esto es que sos el máximo goleador, el mejor centrofoward de la historia de Boca Juniors. Por todo esto estás al tope de mi lista de ídolos.

Golazo Martín. Hasta la victoria siempre.

sábado, 11 de junio de 2011

Gabinetes espaciales

por Juan Bautista Echegaray

Aclaración necesaria: Desafío a cualquiera a competir en el decatlón bautizado “a ver quién es más pro yanqui”. Los principios básicos de la contienda serán el amor a la humanidad, el internacionalismo proletario y las voluntades tanto de ganar como de aceptar la rendición con la nobleza real del ajedrez. Las disciplinas a medirse serán:

1. inglés
2. geografía de los EEUU
3. sociología de los EEUU
4. deportología de los EEUU
5. cinematografía de los EEUU
6. literatura de los EEUU (condicional haber leído “La conjura de los necios”)
7. cantar acompañándose de guitarra y armónica un tema norteamericano, preferiblemente de Bob Dylan (se aceptan canciones de los canadienses Neil Young y Leonard Cohen)
8. polémica (en ningún caso se vale agitar con cifras récords de muertos, regla impuesta desde que el clarinetista neoyorkino Woody Allen dijera que “sólo sirven para romperlos”)
9. haber mantenido, literalmente: “relaciones carnales con los EEUU”.
10. haber vivido en los EEUU

Doy ventaja en la décima prueba. Confío en que algún día finalmente voy a ir. New Jersey, Philadelphia, Springfield, donde sea. Esto si el cuestionario de aplicación a la visa ya no incluye la pregunta: “¿Alguna vez ha sido miembro o de alguna forma ha estado afiliado al Partido Comunista o algún otro partido totalitario? Si/No”. Mientras siga vigente estoy chau). Estoy afiliado al PC desde abril de1982 y ahí permaneceré, totalitariamente.

Hecha la correspondiente salvedad, puedo agregar con crédito que celebro la conquista espacial argentina establecida ayer con el lanzamiento del SAC D.

Yo también soñé con ser astronauta

A decir verdad, lo que mi mejor amigo de la niñez y yo queríamos ser de grandes era “astrónomos”. Coger y viajar por el espacio eran los más altos sueños de nuestras aspiraciones infantiles. Como la inmensa mayoría de los soñadores novatos, ambos debimos conformarnos con mirar a las estrellas, y bajo las luces y sombras que nos apuntan desde su observatorio consagrarnos de lleno al amoroso ejercicio de la reproducción animal.

Aunque ninguno de los dos había ido a Disneylandia, la sigla “NASA” nos sonaba tan apetitosa como las hamburguesas de Pumper Nic, la Coca Cola, la Seven Up, la Pepsi, un Chevy, un Ford, un Levis, etc. Toda esa mierda formó y sigue formando parte entrañable de nuestro ser, y nos importa un carajo si esto le pesa a quien le pese. Crecíamos con las series norteamericanas y salíamos extasiados de los cines tras el trance de ver “La guerra de las galaxias”, “King Kong”, “Superman”.

El tema es que mi querido amigo y yo estábamos del lado de “los rusos”. Siguiendo los amigables consejos de la machaza tutoría de nuestros padres, los dos varoncitos habíamos tomado partido por la “Unión Soviética”, como nos enorgullecía llamar a “los rusos”. La nuestra era una designación desde todo punto de vista más precisa y por lo tanto harto más respetuosa del extranjero. Nuestra URSS versus la utilización de un gentilicio genuino pero escogido como diabólico mote para aterrorizar la opinión de la platea y volcarla a favor de la conspiración capitalista montada contra la revolución de octubre, una obra bastante exitosa que tuvo no poco que ver con el derrumbe de nuestros compitas soviets y aledaños.

Nos valía verga estar contra la corriente. Éramos dos. Éramos y seguimos siendo amigos. Decíamos: “La Unión Soviética carajo”. Y nunca escuchamos a nadie, ni siquiera a nuestros adversarios del colegio –los “yankilizados al mango”– gritar: “Vivan los EEUU carajo”. Cuando nos tocó la adolescencia, la secundaria y la militancia política, tampoco vimos jamás la quemazón de una bandera roja. No digo que no las haya habido, pero convengamos que, en un eventual recuento de trapos incinerados, la proporción entre estandartes de barras/estrellas y hoces/martillos está tan desbalanceada que prácticamente se resuelve poniendo el símbolo de “tiende a infinito” (∞). Ejemplo: un millón de banderas norteamericanas ardiendo por doquier, versus el mercenario saudita pagado por la CIA, Osama Bin Laden, quemando una bandera soviética en una esquina afgana de Kabul.

Compañeros de viaje

La puesta en órbita del “SAC D Aquarius” es un logro elogiable que enorgullece a las distintas comunidades del mundo involucradas en su ingeniería, confección y lanzamiento, y habla muy bien de la recuperación nacional en un sector estratégico como es el desarrollo científico de la Argentina. Es una nota por demás excelente.

De cualquier manera, y por mucho que el personal de la NASA sea vegetariano, haga yoga, y tenga a su nombre y cuidado un árbol del Iguazú, conviene seguir muy alertas respecto de que la NASA no es una institución ecologista desinteresadamente preocupada por la salinidad de los mares y los efectos del deshielo polar. La NASA no es un Partido Verde ni una ONG ambientalista apadrinada por Bono, U2, B52, UB40 y los Niños Cantores del Tirol. No. La NASA forma parte del núcleo duro del llamado Complejo Militar Industrial de los Estados Unidos de América, y su presupuesto ronda los 18.000.000.000 de dólares anuales, casi equivalente al PBI de un país pequeño pero muy pujante como El Salvador.

Los bolches le venían sacando la bosta a los yankis en la exploración espacial desde mucho antes del 4 de octubre de 1957, cuando el programa espacial soviético lanzó el primer satélite artificial del mundo, bautizado “Sputnik 1”. La palabra “sputnik” quiere decir en ruso “compañero de viaje”, con una acepción astronáutica que significa “satélite”. Para la época, el Sputnik era la gran guachada: llevaba una linterna, dos radios y cuatro antenas un poco más largas que esas con las cuales lidiamos todos hasta el magnetífico advenimiento de Cablevisión.

Pero el Congreso de los Estados Unidos percibió este avance tecnológico como otra amenaza a la seguridad norteamericana. Tras varios meses de debate, el Presidente Eisenhower y sus consejeros acordaron fundar una nueva agencia federal que dirigiera toda la actividad espacial. Wikipedia dice “…toda la actividad espacial no militar”. La aclaración debiera entenderse como el típico disfraz lingüístico que suele calzarse esta sociedad ideológicamente basada en UNA CATERVA de pronunciamientos humanitarios, subordinados al cinismo práctico de la propiedad capital en sus diferentes soportes materiales, financieros y simbólicos. Decir “toda la actividad espacial no militar” es lo mismo que decir “intervención humanitaria para proteger a los civiles por todos los medios necesarios”. Bombardeos con fines de desestabilización local y ocupación imperial, como tan bien sabemos.

He leído en varios sitios que la NASA (National Aeronautics and Space Administration) no podría ser lo que es sin el aporte fundamental del alemán Werner Von Braun, científico destacado en los proyectos armamentísticos ordenados por el Führer durante la Segunda Guerra Mundial, quien tras la derrota de Alemania paso a prestar servicios en suelo estadounidense, poniendo todos sus conocimientos en diseño de aviones a propulsión y transportes aéreos no comerciales en el desarrollo de un proyecto espacial que terminara por afianzar a los Estados Unidos como potencia.

Ni más ni menos que a esto refiere la oración que Oliver Stone incluyó en el guión de “JFK”, dentro de la inolvidable escena en que Donald Sutherland le va explicando a Kevin Costner a qué se dedican y cuán eficientes son los grupos de tareas ecuménicas del Pentágono: “En la Segunda Guerra estuve en Rumania, en Grecia, en Yugoslavia. Ayudé a evacuar parte de la inteligencia nazi antes del fin de la guerra. Los utilizamos a todos para combatir el comunismo”.

La familia Nobel, la propiedad privada y el Estado

Echando un vistazo al currículum del actual administrador de la NASA, Charles F. Bolden jr., veremos que se graduó en la Academia Naval de Estados Unidos en 1968 y que su primer grado militar fue el de Lieutenant (teniente) del Cuerpo de Marines. Tras recibir entrenamiento de vuelo en Pensacola (Florida) Meridian (Mississippi) y Kingsville (Texas) fue designado aviador naval y piloteó más de 100 incursiones en Vietnam, Laos y Camboya. Luego pasó dos años como oficial de la Infantería de Marina y tres años invertidos en diversas tareas en la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de El Toro, California. Llevaba registradas más de 6.000 horas de vuelo cuando en 1980 fue seleccionado como candidato a astronauta de la NASA. Fue miembro del Cuerpo de Astronautas hasta 1994, cuando regresó al servicio activo en la Infantería de Marina como Comandante Adjunto de Guardias Marines en la Academia Naval. De febrero a junio de 1998 se desempeñó como Comandante General en apoyo de la “Operación Zorro del Desierto”, que culminaría en una serie de bombardeos que los EEUU y el Reino Unido llevaron a cabo sobre Irak entre los días 16 y 19 de diciembre de aquel año, en el pico del escándalo desatado después del celebérrimo pete que la bibliotecaria Mónica Lewinsky le propinó al presidente Clinton.
Charles Bolden, que formó parte del pelotón de campaña aeroespacial de Barack Obama, y que fue designado al frente de la NASA por el Premio Nobel de la Paz que comanda la invasión en Libia, no tiene nada pero nada que ver con:

a) Bernardo Alberto Houssay, quien después de sus descubrimientos sobre el papel desempeñado por las hormonas pituitarias en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre (glucosa) fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1947
b) Luis Federico Leloir, Premio Nobel de Química en 1970 por su investigación de los nucleótidos de azúcar y su rol en la fabricación de los hidratos de carbono
c) César Milstein, ganador del Premio Nobel de Medicina en 1984, otorgado por su trabajo sobre anticuerpos monoclonales
d) Carlos Saavedra Lamas, Nobel de la Paz 1936
e) Adolfo Pérez Esquivel, Nobel de la Paz 1980

El jefe de la NASA no es Hebe de Bonafini. En todo caso podríamos caratularlo en el perfil schoklenderiano, siendo que en Spacenews.com puede leerse que el “Orlando Sentinel reportó en junio del 2010 que Charles Bolden quiso anular un proyecto de 10 millones de dólares para el desarrollo de biocombustibles propuesto por su adjunta Lori Garver y otros en concesión a la empresa Omega Oil Company”. ¿A qué se debió la oposición de Bolden jr.? A que Bolden ha formado parte del directorio de la compañía Marathon Oil Corporation, igualmente interesada en la concesión del proyecto. Bolden todavía conserva en su poder 1 millón de dólares en acciones de la compañía.

Bolden está secundado por un administrador adjunto –Lori Garver– cuya función principal es “servir como segundo en el mando de la agencia y ser responsable frente al administrador de proveer al liderazgo global, la planificación y dirección política de la agencia”. El administrador adjunto que más tiempo ha permanecido en el cargo como interino fue John R. Dailey, que ocupó el puesto tras retirarse del Cuerpo de Marines.

Un marine no es exactamente un marinero. El término evoca un gorrito y un uniforme a la medida de Popeye, pero en realidad se trata de combatientes.

Todo lo que sea trabajar en el desarrollo, la cooperación, el aprendizaje y la instrucción, en la materia que sea, sea bienvenido siempre y cuando no atente contra la seguridad del planeta y sus habitantes animales, vegetales y minerales. El gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y su agencia NASA no son precisamente un ejemplo.

El SAC D Aquarius fue lanzado desde una plataforma ubicada en el 14° Cuartel General, Base Aérea de Vandenberg, California, al Mando Espacial de la Fuerza Aérea de los EEUU. Air Force Space Command en inglés.

viernes, 10 de junio de 2011

Satélite


El lanzamiento del SAC D Aquarius enorgullece a la Argentina, pueblo cuya riqueza multicultural, científica y económica contribuirá en forma esencial a la prosperidad del mundo, cuando sea capaz de superar la intermediación progresista de sus dirigentes multimillonarios y sepa repartirse con toda equidad el producto de su trabajo. Ojalá para entonces la NASA ya no sea una base militar de la Guerra de las Galaxias.


La muerte del poeta

por Juan Bautista Echegaray


El 12 de julio de 1973, Pablo Neruda cumplió en Isla Negra 69 años. Los festejó acompañado por su esposa Matilde Urrutia, Volodia Teitelboim, Gladys Marín, el poeta y diputado mapuche Rosendo Huenumán, el escritor venezolano Miguel Otero Silva, y el editor Gonzalo Losada, a quien Pablo le hizo entrega de ocho libros inéditos: La rosa separada, El mar y las campanas, Jardín de invierno, 2000, El corazón amarillo, El libro de las preguntas, Elegía, Defectos escogidos.

Neruda se hallaba de vuelta en Chile desde principios de año, tras renunciar a su cargo como Embajador en Francia por cuestiones de salud. Tenía cáncer de próstata, el segundo más común entre los hombres después del cáncer de piel, y sólo superado por el cáncer pulmonar en las estadísticas fatales. Sin embargo los médicos que lo atendían opinaban que el mal era controlable y que podía vivir unos años más. A principios de septiembre recibió la visita del secretario general del Partido Comunista Chileno, Luis Corvalán. Juntos analizaron la grave situación política planteada con los paros provocados por la burguesía nacional, el bloqueo económico de los EEUU y los rumores crecientes sobre un inminente golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende. Corvalán le dijo que, en el peor de los casos, sería muy inconveniente para los golpistas meterse con una personalidad mundialmente famosa y respetada como él, a lo que Neruda le respondió: “García Lorca era el príncipe de los gitanos y fíjate lo que le hicieron”.

A las cuatro de la madrugada del 11 de septiembre, escuchando una radio argentina que captaba por onda corta, Neruda supo que la marina chilena se había sublevado en Valparaíso. El 13 de septiembre por la mañana, 40 soldados carapintadas armados con metralletas allanaron la casa de los Neruda. El miércoles 19, Pablo y Matilde dejaron Isla Negra en dirección a Santiago a bordo de un Fiat 125 conducido por Manuel Araya Osorio, chofer, asistente y guardaespaldas del matrimonio desde su regreso a Chile. El trayecto hacia la capital fue un calvario de retenes y maltratos policiales, pero lograron llegar a la Clínica Santa María, donde el Embajador de México había conseguido que cuidaran de la salud del poeta hasta su partida al exilio prevista para el próximo lunes 24.

El asistente cuenta que el día antes de volar hacia México, “Neruda nos pidió a mí y a Matilde que viajáramos a Isla Negra a buscar sus cosas más importantes, entre éstas sus memorias inconclusas. Creo que eran Confieso que he vivido. Dejamos a Neruda acompañado por su hermana Laurita, en excelente estado, tomando todos sus medicamentos. Todos eran pastillas, no había inyecciones. Nosotros nos preocupamos de recoger todo lo que nos indicó. Estábamos en eso cuando Neruda nos llamó como a las cuatro de la tarde a la hostería Santa Elena, donde le dieron el recado a Matilde, quien devolvió la llamada. Neruda le dijo: ‘Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró un doctor y me colocó una inyección’. Cuando llegamos a la clínica, Neruda estaba muy afiebrado y rojizo. Dijo que lo habían pinchado en la guata y que ignoraba lo que le habían inyectado. Entonces le vemos la panza y tenía un manchón rojo”.

Osorio fue enviado por órdenes de la Clínica a comprar unos medicamentos para Pablo. En el camino fue capturado por las fuerzas policiales y llevado al centro de detención y torturas instalado en el Estadio Nacional. Mientras tanto, la temperatura de su protegido ascendía hasta el grado del delirio, un ardor que Matilde sofocaba susurrándole las inmensas olas de Isla Negra y el vaivén de las plantas oceánicas.


El poeta murió esa misma noche del domingo 23 de septiembre en la habitación número 406 de la clínica Santa María. El funeral se realizó en el Cementerio General, rodeado por el ejército pinochetista.

El certificado de defunción de Ricardo Neftalí Reyes, alias Pablo Neruda, estableció como causa de muerte la catexia cancerosa, un estado de desnutrición extrema, atrofia muscular y fatiga propio de los enfermos terminales. El abogado Pedro Piña, concejal del Partido Comunista de Chile en la provincia de San Antonio, Valparaíso, donde esta ubicada Isla Negra, asegura que: “Nosotros tenemos testimonios de a lo menos 6 u 8 personas que estuvieron con Neruda los 15 días antes de su muerte que describen que era una persona saludable, que comía, hacia todas sus actividades, incluso Neruda conversó con el embajador de México el día 22 de septiembre, aprontando su viaje hacia México, asilado por el presidente Luis Echeverría. En consecuencia, desde luego que nos causó mucha extrañeza la causa de la muerte en el certificado porque si bien padecía de un cáncer, no estaba para nada en un estado terminal. La otra circunstancia fue que al analizar la prensa de la época, El Mercurio en su edición del día 24 de septiembre de 1973 relata que se le colocó un calmante a Neruda y entró en shock debido a una baja de presión, circunstancia que obviamente no era propia porque Neruda no padecía del corazón. Nosotros hemos conversado con el chofer, con los asistentes, hemos ubicado a una serie de personas que servían incluso domésticamente a Neruda y eso nos causó la duda muy razonable de que la muerte pudo haber sido inducida mientras permanecía en la clínica Santa María”.

Manuel Araya Osorio sobrevivió a la dictadura. Dice no tener duda alguna: “Neruda fue asesinado”. Sostiene que la orden vino de Augusto Pinochet: “¿De qué otra parte iba a salir?”.

El pasado 31 mayo del 2011, el Partido Comunista de Chile representado por su presidente y diputado Guillermo Teillier procedió a presentar ante la Corte de Apelaciones una querella “para que se enjuicie a todo aquel que pudiere resultar responsable por la presunta intervención de terceros en la muerte del poeta y premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda. El Partido Comunista de Chile se hace plenamente responsable de este acto”.

Se nos ha dicho que en las horas infernales de la siesta del 11 de septiembre de 1973, atrincherado en el Salón Independencia de la Moneda, Salvador Allende se dio muerte jalando el gatillo de un AK 47. La izquierda chilena nunca creyó dicha versión. Gabriel García Márquez tampoco, tal es así que ese mismo año anunció su propia teoría de los hechos en Crónica de una tragedia organizada.

El colombiano los conocía personalmente a ambos, a Salvador y a Pablo. De Neruda ha dicho que fue “el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”. Don Gabriel cuenta que una vez se lo encontró en Barcelona:  
Fue el día en que Pablo Neruda pisó tierra española por primera vez desde la Guerra Civil, en la escala de un lento viaje por mar hacia Valparaíso. Pasó con nosotros una mañana de caza mayor en las librerías de viejo, y en Porter compró un libro antiguo, descuadernado y marchito, por el cual pagó lo que hubiera sido su sueldo de dos meses en el consulado de Rangún. Se movía por entre la gente como un elefante inválido, con un interés infantil en el mecanismo interno de cada cosa, pues el mundo le parecía un inmenso juguete de cuerda con el cual se inventaba la vida.
No he conocido a nadie más parecido a la idea que uno tiene de un Papa renacentista: glotón y refinado. Aun contra su voluntad, siempre era él quien presidía la mesa. Matilde, su esposa, le ponía un babero que parecía más de peluquería que de comedor, pero era la única manera de impedir que se bañara en salsas. Aquel día en Carvalleiras fue ejemplar. Se comió tres langostas enteras descuartizándolas con una maestría de cirujano, y al mismo tiempo devoraba con la vista los platos de todos, e iba picando un poco de cada uno, con un deleite que contagiaba las ganas de comer: las almejas de Galicia, los percebes del Cantábrico, las cigalas de Alicante, las espardenyas de la Costa Brava. Mientras tanto, como los franceses, sólo hablaba de otras exquisiteces de cocina, y en especial de los mariscos prehistóricos de Chile que llevaba en el corazón. De pronto dejó de comer, afinó sus antenas de bogavante, y me dijo en voz muy baja:

—Hay alguien detrás de mí que no deja de mirarme.

Miré por encima de su hombro, y así era. A sus espaldas, tres mesas más allá, una mujer impávida con un anticuado sombrero de fieltro y una bufanda morada masticaba despacio con los ojos fijos en él. La reconocí en el acto. Estaba envejecida y gorda, pero era ella, con el anillo de serpiente en el índice.
Viajaba desde Nápoles en el mismo barco que los Neruda, pero no se habían visto a bordo. La invitamos a tomar el café en nuestra mesa, y la induje a hablar de sus sueños para sorprender al poeta. Él no le hizo caso, pues planteó desde el principio que no creía en adivinaciones de sueños.

—Sólo la poesía es clarividente —dijo.

Después del almuerzo, en el inevitable paseo por las Ramblas, me retrasé a propósito con Frau Frida para refrescar nuestros recuerdos sin oídos ajenos. Me contó que había vendido sus propiedades de Austria y vivía retirada en Porto, Portugal, en una casa que describió como un castillo falso sobre una colina desde donde se veía todo el océano hasta las Américas. Aunque no lo dijera, en su conversación quedaba claro que de sueño en sueño había terminado por apoderarse de la fortuna de sus inefables patrones de Viena. No me impresionó, sin embargo, porque siempre había pensado que sus sueños no eran más que una artimaña para vivir. Y se lo dije.
Ella soltó su carcajada irresistible. “Sigues tan atrevido como siempre”, me dijo. Y no dijo más, porque el resto del grupo se había detenido a esperar que Neruda acabara de hablar en jerga chilena con los loros de la Rambla de los Pájaros. Cuando reanudamos la charla, Frau Frida había cambiado de tema.

—A propósito —me dijo—: Ya puedes volver a Viena.

Sólo entonces caí en la cuenta de que habían transcurrido trece años desde que nos conocimos.

—Aun si tus sueños son falsos, jamás volveré —le dije. Por si acaso.

A las tres nos separamos de ella para acompañar a Neruda a su siesta sagrada. La hizo en nuestra casa, después de unos preparativos solemnes que de algún modo recordaban la ceremonia del té en el Japón. Había que abrir unas ventanas y cerrar otras para que hubiera el grado de calor exacto y una cierta clase de luz en cierta dirección, y un silencio absoluto. Neruda se durmió al instante, y despertó diez minutos después, como los niños, cuando menos pensábamos. Apareció en la sala restaurado y con el monograma de la almohada impreso en la mejilla.

—Soñé con esa mujer que sueña —dijo. Matilde quiso que le contara el sueño.
—Soñé que ella estaba soñando conmigo —dijo él.
—Eso es de Borges —le dije. Él me miró desencantado. —¿Ya está escrito?
—Si no está escrito se va a escribir alguna vez —le dije. Será uno de sus laberintos.

Tan pronto como subió a bordo, a las seis de la tarde, Neruda se despidió de nosotros, se sentó en una mesa apartada, y empezó a escribir versos fluidos con la pluma de tinta verde con que dibujaba flores y peces y pájaros en las dedicatorias de sus libros. A la primera advertencia del buque buscamos a Frau Frida, y al fin la encontramos en la cubierta de turistas cuando ya nos íbamos sin despedirnos. También ella acababa de despertar de la siesta.

—Soñé con el poeta —nos dijo.

Asombrado, le pedí que me contara el sueño.

—Soñé que él estaba soñando conmigo —dijo, y mi cara de asombro la confundió— ¿Qué quieres? A veces, entre tantos sueños, se nos cuela uno que no tiene nada que ver con la vida real.
(G.G.Márquez, Me alquilo para soñar)

Gabriel y Pablo en París, otoño de 1956

jueves, 9 de junio de 2011

Blues de la dama chiflada

(Para María Rabinovich en su cumple. Para Georgina. Para mis primas y amigas)


Perdió la mañana también
no se levantó antes del mediodía
hoy es una dama remolona

Siempre bostezando vos
con tus ojos en la luna
sos una dama chiflada, yo diría

Ahora debiera decir más
porque te conozco tan bien
y no sos una brumosa doncella con canas

Cómo puedo estar segura, no es fácil decirlo
pero sos una dama chiflada, yo diría
dama chiflada

miércoles, 8 de junio de 2011

Estatuas

Doña Sarlo: Que el mundo mediático haya convertido a Maradona en una “estrella” comercialmente explotable es una cuestión propia de la rentabilidad del medio, la cual el susodicho ha gambeteado con tanta o mayor habilidad que aquella que lo consagró como la ESTRELLA deportiva y humanamente inolvidable que es y nos sobrevivirá. Escúlpase en Pza de Mayo la estatua del Diego. No será la primera. Ya hay una en el Museo de la Bombonera. Otra está en Bahía Blanca:


Las extradiciones sólo le hacen el juego al enemigo

Patricio Echegaray, miércoles, 08 de junio de 2011 a las 13:09

A poco más de un mes de haber expresado nuestra sorpresa y alarma por la entrega al gobierno colombiano del compañero Joaquín Pérez Becerra por parte del gobierno de Venezuela, esta grave situación se repite con la detención del cantautor y combatiente revolucionario, Julián Conrado, acusado también de “terrorismo” por quien verdaderamente ejerce un accionar terrorista, gobierno de Colombia.

El último viernes durante una ceremonia militar celebrada en Cartagena, el presidente colombiano declaró: "Yo le agradezco al presidente Chávez que nos haya entregado a este narcoterrorista alias 'Julián Conrado', un ideólogo de las FARC, con 28 años (en la guerrilla) y del que ustedes ya saben su historial”.

No hay dudas de la gravedad de una situación sobre la que se va perfilando la existencia de un acuerdo entre Colombia y Venezuela para detener y entregar a simpatizantes de las FARC vinculados con la resistencia colombiana, lo cual significa un golpe para todos quienes trabajan por una salida negociada políticamente que lleve la paz a ese país y para quienes resisten el accionar de las oligarquías locales y los intereses imperialistas en la región.

Sabemos muy bien que lo que suceda en Colombia afecta directamente a toda la región y acciones como estas representan un retroceso en los procesos antiimperialistas que se están desarrollando y en particular al proceso bolivariano, ya que a nuestro entender, deben ser vistas como una concesión al gobierno de Colombia y por su intermedio a las políticas impulsadas por los EEUU.

Sabemos que las dificultades y presiones que enfrenta el gobierno venezolano son aprovechadas por sus enemigos para, de una u otra manera, chantajear a Venezuela promoviendo la idea de que con estas concesiones se logrará una mayor tranquilidad o una reducción de las presiones sobre el proceso bolivariano por parte de los EEUU.

Lejos de esto, entendemos que avanzar en el terreno de las concesiones sólo creara mejores condiciones para fortalecer los planes desestabilizadores sobre el gobierno venezolano.

Sin ocultar nuestra profunda preocupación ante estas detenciones y extradiciones, no podemos dejar de llamar la atención sobre la reacción de diversos sectores que, montados sobre estos sucesos, han salido a criticar y descalificar al gobierno bolivariano en bloque.

Resulta evidente que medidas como estas aparecen como totalmente incompatibles con los caminos seguidos por la revolución bolivariana por lo cual esperamos que las mismas sean revisadas.

Manteniendo nuestra solidaridad con el proceso bolivariano y con su presidente Hugo Chávez, reiteramos nuestra posición crítica frente a estas detenciones y extradiciones y hacemos llegar nuestro apoyo a los compañeros detenidos.

Esperamos, por el bien de los distintos procesos antiimperialistas de la región y por la continuidad de la revolución bolivariana que estas políticas de concesiones al enemigo no se repitan.

domingo, 5 de junio de 2011

Macartismo postmarxista

Don Ernesto Laclau: Si el conservadurismo históricamente usó al Parlamento para frenar el populismo del Ejecutivo. Si los radicales contrarios a Yrigoyen fueron ejemplo de lo dicho. Si Hortensio Quijano, candidato a vice de Perón en el '45, provenía de este grupo: ¿Cómo es que para Ud. termina siendo justo el PC (“punta de lanza de la Unión Democrática”) el ejemplo de conducta conservadora de un partido progresista?

jueves, 2 de junio de 2011

Hacen dos años, en la otra orilla del Mediterráneo


Viernes 21
Noviembre 2008

En Libia, Cristina se reunió con el presidente Gadhafi
15:16
En el cuarto tramo de su gira por el norte de Africa, la mandataria se encontró en Trípoli con el líder libio, en una jornada que dejó la firma de acuerdos bilaterales.


CUARTA ETAPA. La Presidenta, en Tripoli, con el líder libio. Ya visitó otros tres países en su gira por el norte de Africa.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió con el líder libio, Muammar Gadhafi, luego de visitar la casa que fue bombardeada por orden del ex mandatario estadounidense Ronald Reagan en 1986.

La reunión se realizó en una de las carpas que utiliza Gadhafi para sus tareas, y asistieron funcionarios argentinos y libios. El canciller Jorge Taiana calificó el clima del encuentro de "muy bueno".

Más temprano, la Presidenta había visitado el monumento a los mártires por la batalla de Alhani, donde colocó una ofrenda floral. También pasó por la tumba del "luchador" Abu Meniar Al Ghadafi, padre del líder libio que gobierna el país desde hace 39 años.

Gadhafi es el hombre fuerte libio desde la revolución del 1 de septiembre de 1969, que derrocó al régimen monárquico del rey Idris.

La Casa Rosada puso la mirada sobre el potencial de los recursos petroleros de este país africano, ubicado frente al Mar Mediterráneo cerca de Italia, y sobre sus necesidades agroalimentarias, justamente el sector exportador más fuerte de la Argentina.

Del otro lado del mar

Cristina, m´hija... Ud. está ahí enfrente. Diga algo porfa.

miércoles, 1 de junio de 2011

Bailando por un sueño

Los jugadores del kiosko AFA que hoy atiende Don Checho Batista perdieron 4 a 1 en su amistoso con Nigeria. Por suerte, la pasión por el seleccionado nacional acusa tanto desgaste que por más contundente que haya sido la derrota mucho no calienta. Mucho menos cuando, pocas horas antes, el Chelangután perdía en Roland Garros contra el tenista más imbancable del circuito.

Figurita repetida: ahora el DT recitará algún párrafo de la biblia futbolera, con toda seguridad ese que dice “más allá del resultado, estos partidos nos sirven para ir probando”, en referencia al combinado de jugadores sub 25 que jugó en África, con Bolatti, Boselli y Gaitán entre los más conocidos de la lista. La mayoría de ellos militan en clubes europeos. El arquero Gabbarini, que ataja en Independiente, está en el límite de edad señalado y sólo lleva 46 partidos en primera división.

Nigeria puso todo su arsenal de panteras, y así las cosas. Se sabe que Nigeria tiene uno de los equipos más fuertes del continente. Jugando muy bien al fútbol, nos ha dado varios dolores de cabeza y tiro libre, como en la final olímpica de Atlanta '96. En aquella ocasión, faltando 15 minutos para la consagración, los albicelestes Claudio López, Hernán Crespo, Ariel Ortega y Diego Simeone iban venciendo por 2-1 al dream team nigeriano conformado con Finidi George, Sunday Oliseh, Jay Jay Okocha, Taribo West y Nwankwo Kanu, que pudo dar vuelta el resultado y quedarse con el oro. La venganza llegó el 2008 en Beijing.

Huelga decir que el seleccionado que hoy perdió 4 a 1 se armó ayer. Si todos los jugadores están dispuestos a morir y matar por la selección, entonces todas las estrellas argentinas debieron haber estado en Nigeria, afianzando su preparación para la Copa América, encontrando sincronía, probándose frente a un contrincante muy digno, deleitando como es debido a la platea extranjera, nomás con su presencia.

Pero el cualquierismo, la canchereada, la subestimación del cuadro y el público rival, son tan evidentes como el obetivo primordial de promocionar y recotizar apellidos. Ahí está la madre del cordero.

Ni lo uno ni lo otro. Los muchachos fueron, y fueron bailados y humillados como correspondía. Algunos terminaron pegando putiadas y patadas al mejor estilo Camerún '90. No faltó la divina comedia: el penal cobrado a los 97 minutos de un cotejo sin contratiempo alguno es el penal más inexistente de la historia del fútbol. Los nigerianos se miraban entre ellos, cagándose de risa. Decí que no falló Mauro Boselli. Hubiera sido el colmo del ridículo. Escuché que Grondona es candidato a suceder al pillo suizo Blatter en la presidencia de la FIFA.

En buenas cuentas, por nuestra parte nada. Ni prueba ni ajuste ni revalorización millonaria de los astros menores. Por la parte africana, una reverenda goleada y una máxima: “Vengan sin Messi, Tévez, Pastore y Macherano, y les vamos a romper el okocha”.

Si uno fuera un magnate de los negocios deportivos, un dirigente asociado, un concienzudo buscador de la tercera copa del mundo, tendría varias selecciones permanentes. Una en Europa, otra en el fútbol local, y otra en el fútbol latinoamericano, básicamente integrada con los argentinos que se van destacando en los campeonatos de Chile y México.

Lula dijo hace unos días en el Foro de Sao Paulo celebrado en Nicaragua: “La izquierda ha probado ser más eficiente que la derecha”. Trasladado al fútbol: Macri agarró Boca después de que Heller lo sacó de la bancarrota. Si tras las primeras metidas de pata dura no hubieran llegado al club Carlitos Bianchi, Guillermo, Martín y los colombianos, otra hubiera sido la historia política del actual jefe de gobierno de la CABA. ¿Mérito de quién? Del técnico y los jugadores, obvio.

Como en cualquier cuento de hadas, los personajes del ensoñado reino de la pelota se dividen en héroes y villanos. De un lado tenemos a la inmensa mayoría de nuestros ídolos, literalmente encabezados por el laburante y gremialista Diego. Del otro a una famosa banda de fascinerosos que se asocian y disputan entre sí los negocios de compraventa de talentos, televisación, política, ropa, bebidas, zapatillas, merchandising, etc, etc, etc. De ese lado están los Grondona, Macri, Berlusconi, Barrionuevo, Pelé, los multimillonarios rusos y hasta los patéticos practicantes del fútbol-tenis de Fox Sports.

El gran jugador alemán Karl Heinrich Marx Pressburg manifestaba a mediados del siglo XIX que “la burguesía despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia”. La globalización mediática se encargó de agregar a la lista al venerable deportista.

La semana pasada, la policía de Barcelona atacó con bastones a los indignados de la Pça Catalunya. Hay una palabra contenida tanto en los indignados defensores de una España y Europa realmente democráticas como en los procesos politícos y socioenonómicos que unen a los goleadores sudamericanos Kirchner, Da Silva, Morales, Correa, Lugo y Mujica. El venezolano Chávez ha sido el único en ponerla en la cancha: socialismo.

Desde distintas teorías se habla cada día con más frecuencia del fin del mundo. Sin asustarse, conviene revisar la experiencia socialista realizada durante el siglo XX en la lucha por liberar nuestra existencia del peso colosal que como pueblos soportamos como base de la pirámide capitalista. Ahi aparecerá otra palabra que de raíz se extiende hasta el infinito universal: “amateur”. Amor al deporte.

Pensemos en llegar a la final de Brasil. El Cristo redentor quiere que lleguemos y que nos traigamos muy felices el segundo puesto. Por su parte, Mahoma exige que de ninguna forma el Mundial 2018 debe llevarse a cabo en Qatar, y que la montaña dorada debe reubicarse en naciones hasta ahora mucho más ricas en cuerpo y alma: Cuba, Vietnam, China o Libia. Allí queda la Meca hacia donde debemos apuntar. 

La montaña nunca viene. La montaña es algo más que una inmensa estepa verde. Si no vamos, se vendrá contra nosotros el calvario y la cruz.

Vamos vamos, Argentina.

martes, 31 de mayo de 2011

¿Por qué no, Beatriz Sarlo?

Por Stella Calloni

Releyendo a Lucio V. López en “la Gran Aldea” y después de observar lo sucedido en torno a la ensayista y escritora Beatriz Sarlo, me pregunto si es que acaso no seguimos en ese mismo lugar. Porque no existe una explicación racional al debate y la polémica creada alrededor de una figura, que surge desde la izquierda política, en un tiempo en que ella integraba un nutrido grupo de intelectuales jóvenes, en un período duro pero de resplandores culturales y de las ciencias políticas y sociales.

En este momento son escasos los rebeldes que lograron escapar a la cooptación de los años 90, que sucedió a la devastación humana y cultural de las dictaduras. El modelo neoliberal vendido como espejitos de colores o espejismos inalcanzables para las mayorías, ofrecía tanto poder de visibilidad a quien saltara el charco, que en el marco de una creciente mediocridad, se fue pasando del medio pelo de Jauretche a la calvicie intelectual de esa misma clase social que tan bien identificó don Arturo con su aguda mirada y su brillante humor.

En realidad lo del paso televisivo de Sarlo no fue un debate en el mejor sentido de la palabra, porque de haberlo sido, en un programa que logró irrumpir en el vacío para mostrar en imágenes lo que brillantemente se discutió en grandes congresos en todo el mundo sobre la tragedia que significó la concentración mediática y sus inevitables consecuencias, la discusión hubiera girado en otros ejes.

Tampoco se fue a fondo sobre los proyectos de desculturización que irrumpieron en el entorno de una frivolidad decadente y que son claves para los nuevos diseños de recolonización mundial, lo que hubiera podido ser un debate creativo y necesario, que no permitía ambigüedades ni huidas.

Páginas enteras se han escrito y el programa “Sarlo” se extendió inútilmente a otros días y espacios. Lo grave es que esa discusión en muchos casos banal impidió ver algunos hechos realmente importantes que desafían los aldeanismos como lo sucedido el 26 de mayo pasado donde se produjo un salto cultural extraordinario durante la inauguración del Centro de Estudios Estratégicos del Consejo de Defensa Suramericano.

Lo que allí se dijo, en ese ministerio de Defensa tantos años vedados a la sociedad en su conjunto, fue en todos y cada uno de los casos un discurso provocativo, salido de los márgenes habituales, que nos puso frente a un enorme cambio cultural y político que fue reflexionar en torno a la decisión nada menos que de una política de defensa nacional y regional, que es una mudanza desde rezagos coloniales hacia la plena soberanía, es decir uno de los mayores actos de liberación genuina.

La conferencia magistral del vicepresidente de Bolivia y politólogo Álvaro García Linera, la creatividad de sus conceptos, la renovación del pensamiento crítico, hubiera dado lugar a un magnífico debate de ideas sobre el país, la nación, nuestra América y el mundo, trascendiendo lo exageradamente doméstico del discurso habitual.

Es preocupante que hechos como éste, clave y decisivo para toda América Latina, renovador y creativo para el mundo en medio de tantas zonas grises y guerras coloniales no aparezcan reflejados en los medios, no ya del sistema y del poder hegemónico, sino en los nuestros.

Contra dicciones


Atilio Boron publicó ayer en su blog una amplia “radiografía de la revolución egipcia” tomada por el economista egipcio y ex miembro del Partido Comunista Francés, Samir Amin. Titulada “La Primavera Árabe de 2011”, la misma refiere sustancialmente al levantamiento popular producido en el país de los faraones, pero también abarca la traumática situación planteada en toda la región desde comienzos de año. Al observarla, podemos detectar otra vez la fractura ideológica expuesta en el brazo intelectual de la izquierda tras el golpe armado apoyado por la OTAN en Libia. Veamos: 
Libia no es Túnez ni Egipto. El bloque en el poder (Gadafi) y las fuerzas que combaten contra él no tienen ninguna analogía con lo que hay en Túnez y en Egipto. Gadafi siempre ha sido un títere cuyo pensamiento encuentra su reflejo en su famoso Libro Verde. Al actuar en una sociedad todavía arcaica, Gadafi podía permitirse discursos –sin gran alcance real- sucesivamente «nacionalistas y socialistas» y después, al día siguiente, adherirse al «liberalismo». Lo hizo «¡para complacer a los occidentales!», como si la elección del liberalismo no tuviera efectos en la sociedad. Sin embargo los tuvo y en general agravó las dificultades sociales para la mayoría. Entonces ya estaban dadas las condiciones para la explosión que conocemos, inmediatamente aprovechada por el Islam político del país y los regionalismos. Porque Libia nunca existió realmente como nación. Es una región geográfica que separa el Magreb y el Mashreq. La frontera entre ambos pasa precisamente por el medio de Libia. La Cirenaica, históricamente griega y helenística, después se convirtió en «mashrequina». La Tripolitania fue latina y se convirtió en magrebina. Por eso siempre hay una base para los regionalismos en el país. En realidad no se sabe quiénes son los miembros del Consejo Nacional de Transición de Bengasi. Quizá haya demócratas ente ellos, pero es seguro que hay islamistas, y de los peores, y regionalistas. Desde el principio «el movimiento» ha tomado en Libia la forma de una revuelta armada, disparando sobre el ejército, y no la de una ola de manifestaciones civiles. Esta revuelta armada, por otra parte, llamo inmediatamente a la OTAN en su auxilio. Así se dio entonces la ocasión para una intervención militar de las potencias imperialistas. Los objetivos que se persiguen no son, ciertamente, la «protección de los civiles» ni la «democracia», sino el control del petróleo y la consecución de una importante base militar en el país. Es cierto que las empresas occidentales ya controlaban el petróleo libio desde que Gadafi se alineó al «liberalismo». Pero con Gadafi nunca se puede estar seguro de nada. ¿Y si vuelve la chaqueta y mañana mete en su juego a los chinos o a los indios? Pero hay algo más grave. Desde 1969 Gadafi exigía la evacuación de las bases británicas y estadounidenses establecidas en Libia tras la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, Estados Unidos necesita transferir el AFRICOM (el mando militar de Estados Unidos para África, una pieza importante del dispositivo de control militar del planeta ¡todavía en Stuttgart!) a África. La Unión Africana lo rechaza y hasta la fecha ningún Estado africano se ha atrevido a aceptarlo. Un lacayo establecido en Trípoli (o en Bengasi) obviamente suscribiría todas las exigencias de Washington y de sus aliados subalternos de la OTAN.

A continuación del artículo, el primer comentario comienza así:

“Primero que Samir Amin me encanta. Casualmente, tengo un libro de él, denominado «La ilusión del progreso árabe» (si mal no recuerdo el título, además está en inglés), que se contradice bastante con lo que escribe ahora…”.

Por mi parte, comenté:

“Yo también noto contradicciones (desconexiones) dentro de los párrafos dedicados a Libia. “Gadafi siempre ha sido un títere” ≠ “Pero con Gadafi nunca se puede estar seguro de nada. ¿Y si vuelve la chaqueta y mañana mete en su juego a los chinos o a los indios?” ≠ “Desde 1969 Gadafi exigía la evacuación de las bases británicas y estadounidenses establecidas en Libia tras la Segunda Guerra Mundial”. “Entonces ya estaban dadas las condiciones para la explosión que conocemos, inmediatamente aprovechada por el Islam político del país y los regionalismos” ≠ “En realidad no se sabe quiénes son los miembros del Consejo Nacional de Transición de Bengasi”.

Otra contradicción se me quedó en el teclado:

“Gadafi siempre ha sido un títere” ≠ “Un lacayo establecido en Trípoli (o en Bengasi) obviamente suscribiría todas las exigencias de Washington y de sus aliados subalternos de la OTAN”.

En fin. Mi anhelo de avanzar hacia un Partido Comunista de raigambre popular –más que de “cuadros”– está supeditado a lograr convivir fraternalmente y sin ánimos pendencieros con una multiplicidad de enfoques. Para el trastorno crónico planteado –enfrentar la violencia armada que el gobierno de Estados Unidos & Cía. dirigen contra los pueblos– considero que hay posiciones que debilitan nuestra capacidad de reacción, incidencia y defensa, de por sí todavía bastante endeble, razón por la cual el imperio se da el gusto de seguir humillándonos (eufemismo por aniquilándonos).

lunes, 30 de mayo de 2011

José Sacristán es la polla

Se pasó anoche 678 (!!!) invitando a su panel al tremendo actor español José Sacristán. Venga, que el tío convidó sus buenas tapas al análisis del indignado desmadre español. Políticamente notable, insistió en matizar la mirada, la perspectiva del contexto, y fueron remarcables las variables históricas que incorporó al pensamiento de la mesa y sus televidentes: “Mi padre, comunista de toda la vida, se emocionó cuando el PSOE ganó el gobierno en las primeras elecciones después del franquismo”. “He sido simpatizante del gobierno actual, aunque no adherente. Siempre voté a Izquierda Unida”. “La ultraizquierda española de dónde proviene este engendro nos miraba y calificaba a los comunistas como a unos fascistas. El tipo no es periodista, es un impresentable desechado tanto de la iglesia como de la derecha española”.

Saludos para “el Flaco” Edgardo Mocca, nuestro gran amigo y tan bien recordado ex secretario general de la Federación Juvenil Comunista de la Capital.