"Pour deux"
Marc Allante
tinta china sobre papel
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Entre las cartas de adiós y otras ofrendas personales que las muchachas dejaron al momento de despedirse estaban estas sandalias de esparto que Martina Barroso bordó en la cárcel: "Dáselas a mi
sobrina Lolita, que dentro de unos pocos días cumplirá dos años. Son para ella
y para la hija que tendrá. Para que caminen por el dilatado mundo que no
conoceré. Que vivan la vida que no podré vivir…".The Independent estuvo con los combatientes rebeldes cuando luchaban en las batallas con hombres armados de Al Barre, el martes a la tarde. La ofensiva se detuvo debido a la falta de municiones y el ataque con misiles desde un Mig-23. Pero más tarde, reabastecidos, los revolucionarios habían vuelto para cobrarse su venganza. Estos ataques continuaron el martes a la noche y, esporádicamente durante el día de ayer. Las descargas más intensas fueron en Salaheddine, un distrito que está entre las fuerzas del régimen y el 45 por ciento de la ciudad que los revolucionarios afirman controlar.
Tres rondas de morteros aterrizaron en rápida sucesión desde el este. “Eso fue inútil, están gastando sus municiones”, gritó un combatiente. Otro le dijo que se calmara: “Ellos tienen municiones para gastar, nosotros no”. Los tanques que avanzaban se detuvieron. Los combatientes rebeldes, que habían respondido con proyectiles de lanzagranadas, esperaban en un callejón ocultos por cortinas, mientras más rondas de granadas y bandejas de cóctel Molotov eran traídas por la camioneta de un panadero. ¿Habían escuchado que la oposición supuestamente había recibido una partida de armas pesadas y rifles antiaéreos a través de Turquía?
Las Naciones Unidas están mandando ayuda. “Eso es bueno, pero por qué no vienen y detienen la lucha”, pregunta un revolucionario.
Por Loveday Morris y Kim SenguptaThe IndependentPara Página12 desde Aleppo, Siria
Sarmiento comprendió que para la composición de su obra no le bastaba un rústico anónimo y buscó una figura de más relieve, que pudiera personificar la barbarie. La halló en Facundo, lector sombrío de La Biblia, que había enarbolado el negro pendón de los bucaneros, con la calavera, las tibias y la sentencia Religión o Muerte. Rosas no le servía. No era exactamente un caudillo, no había manejado nunca una lanza y ofrecía el notorio inconveniente de no haber muerto. Sarmiento precisaba un fin trágico. Nadie más apto para el buen ejercicio de su pluma que el predestinado Quiroga, que murió acribillado y apuñalado en una galera. El destino fue misericordioso con el riojano: le dio una muerte inolvidable y dispuso que la contara Sarmiento. (Prólogo de Facundo escrito en 1974)
Hay diarios mentirosos –como Clarín– que apoyaron
la invasión de Libia, y son malos. Hay diarios reaccionarios –como La Nación– que
apoyaron la invasión de Libia, y son muy malos. Hay muchos diarios mentirosos y
reaccionarios –como Clarín y Nación– que hoy apoyan la invasión de Siria, y son
pésimos. Pero hay diarios progresistas –como
Página 12– sirviendo igualmente de apoyo a las guerras imperiales. Esos son los imprescindibles.
El ecosocialismo no es aún un fantasma, ni está plasmado en
ningún partido o movimiento concreto. Sólo es una línea de razonamiento, basada
en una lectura de la crisis actual y las condiciones necesarias para superarla.
No pretendemos ser omniscientes. Lejos de ello, nuestro objetivo es invitar al
diálogo, al debate, a la enmienda, sobre todo, en el sentido de cómo esta
noción puede realizarse. Innumerables focos de resistencia surgen
espontáneamente a través de la caótica ecumene del capital global. Muchas son
inmanentemente ecosocialistas en contenido. ¿Cómo pueden reunirse? ¿Podemos
imaginar una "internacional ecosocialista"? ¿Puede el fantasma
llegar a existir? Con ese fin, convocamos al debate.
Pero, ¿por qué socialismo, por qué revivir esta palabra en
apariencia destinada al basurero de la historia por los fracasos de sus
interpretaciones del siglo XX?. Por esta única razón: por muy golpeada e
irrealizada que esté, la noción de socialismo aún sigue en pié para la
superación del capital. Si el capital ha de ser vencido, tarea que ahora tiene
carácter urgente para la supervivencia de la civilización misma, el resultado
será por fuerza "socialista", porque ése es el término que significa
el paso hacia una sociedad poscapitalista. Si decimos que el capital es
radicalmente insustentable y se fragmenta en la barbarie esbozada arriba,
estamos diciendo también que necesitamos construir un "socialismo"
capaz de superar las crisis que el capital ha venido desatando. Y si los
"socialismos" del pasado fracasaron en hacerlo, entonces es nuestra
obligación, al elegir no someternos a un destino bárbaro, luchar por uno que
triunfe. Y tal como la barbarie ha cambiado de un modo que refleja el siglo
transcurrido desde que Luxemburgo expresara su alternativa fatídica, así
también el nombre y la realidad de "socialismo" deben hacerse
adecuados para este tiempo.
Nadie puede leer estas propuestas sin pensar, primero, en
cuántos problemas prácticos y teóricos generan, y segundo y más
abrumadoramente, en lo lejanas que están con respecto a la configuración actual
del mundo, en su anclaje institucional y en la forma en que se imprime en la
conciencia. No necesitamos desarrollar estos puntos, que deberían ser
instantáneamente reconocibles para todos. Pero quisiéramos insistir en que sean
tomadas desde una perspectiva apropiada. Nuestro proyecto no consiste ni en
delinear cada paso de esta vía ni en ceder ante el adversario debido a la
preponderancia del poder que ostenta. Se trata, en cambio, de desarrollar la
lógica de una transformación suficiente y necesaria del orden actual, y en
empezar a desarrollar las etapas intermedias en dirección a este objetivo. Lo
hacemos para pensar con mayor profundidad en estas posibilidades y, al mismo
tiempo, empezar el trabajo de diseñar junto a todos los que piensan parecido.
Si algún mérito hay en estos argumentos, entonces debe ocurrir que pensamientos
similares, y prácticas que realicen esos pensamientos, germinen coordinadamente
en innumerables puntos alrededor del mundo. El ecosocialismo será
internacional, y universal, o no será. Las crisis de nuestro tiempo pueden –y
deben- ser vistas como oportunidades revolucionarias, lo que es nuestra obligación
afirmar y dar nacimientoLa alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció ayer las atrocidades que están sucediendo en Siria y destacó su convicción de que “crímenes de guerra y contra la humanidad” son cometidos en el país asiático tanto por el régimen gobernante como por la oposición armada. “Los que los están cometiendo no deben creer que podrán huir de la Justicia. El mundo no olvida ni perdona crímenes como éstos”.Por Kim SenguptaDesde Al BabAviones de guerra del régimen estaban en acción ayer en lo que parece ser otra importante escalada en la guerra civil siria. The Independent fue testigo de cómo dos cazabombarderos aparecían repetidamente volando bajo durante la batalla en la ciudad de Al Bab, cerca de Alepo, y, en por lo menos dos ocasiones, el avión parecía estar disparando a tierra durante la lucha. Esta es la segunda vez que el régimen de Bashar al Assad ha sido acusado de usar aviones de guerra contra su propio pueblo. Durante la mayoría de las incursiones ayer temprano, los pilotos parecían estar llevando a cabo lo que se conoce como una “demostración de fuerza” para intimidar al enemigo con su presencia sin abrir fuego.
Cuidado con la potencia de las imágenes, porque si uno observa a Mariotto vociferar gruesas descalificaciones contra el ex motonauta nota enseguida la captura de una emotividad negativa cuya potencia antipolítica es impredecible. Debería medir sus ímpetus este dirigente que encima cuando lo reportean declara que es “soldado”. Le falta decir “soy un comando en misión suicida”
El beneficio de la indiferencia II (Hargentina)